Y no poder decir lo que realmente quisiste alguna vez, y pensar que se daba por hecho. Y mirar atrás y no ver a esa persona, y querer decirla algo, y quedarte con las ganas.
Y dar la vida por un tan solo "te quiero", por un beso de buenas noches y una larga sonrisa que hiciera la oscuridad algo más bonito, más claro.
Porque nunca sabes si podrás decir simplemente " siempre te querré", " nunca te olvidaré" o un "tranquilo, de esto me encargo yo" y ver sonreír a ese mustio corazón, que nunca pudo oír esas palabras bonitas.
Tan solo decir que un hasta leugo no tiene porqué ser un hasta nunca, si no un hasta siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario