Después de un duro día laboral me apetecía un capricho.
Entro en el salón y me acerco al estante de los libros, entre los que escondo una caja de puros cubanos.
Saco uno y lo dejo sobre la mesita.
Voy hacia el mueble-bar y me preparo un ron-cola con dos hielos.
Me siento en mi butacón de cuero y enciendo el puro.
Doy una calada y seguidamente echo el humo y doy un sorbo de mi bebida.
Esta mezcla de sabores es fascinante, es algo que no suelo probar a menudo, es... una ENORME mierda.
Voy hacía la cocina y tiro por el fregadero la bebida. Dejo el vaso al lado del grifo.
Apago el puro y lo tiro a la basura.
Abro la nevera y saco un Redbull y unas aceitunas.
Echo las aceitunas en un cuenco y me dirijo hacia el salón.
Me siento en mi querido butacón de cuero.
Ahh! Esto sí es vida!
Llamamé ordinario pero esas sutilezas de puros caros y rones de importacion no van conmigo.
miércoles, 2 de junio de 2010
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Oh Dios, no me iré con rodeos: ¿Tú eras el pedazo de capullo que decía que no sabía expresarse?
ResponderEliminarTienes el don, aprovéchate de ello. En algo tan corto como eso, te has expresado como pocos. Si me haces el favor, síguelo, porque sé que me encantará lo que hagas *-*
jaja
ResponderEliminarenserio? pues a mi no m mola muxo, m da la senscaion de ke me repito xD no s eporke xD
preo muxas gracias :D
Esta noche escribo otro capitulo, por cierto
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