viernes, 4 de junio de 2010

Capítulo dos: Falsas esperanzas

Llego y seguidamente me siento en el banco.
Vaya, parece que se retrasa un poco.
Sin saber que hacer mientras espero, me pongo a revisar las fotos en mi móvil.
Que guapa eres, cabrona...

Miro al frente y te veo llegar, con alguien.
Te despides de él, con el beso más dulce que he visto nunca dar y que ojalá se posara sobre mí.

Yo miro para otro lado, haciendo como que no te he visto, haciendome el despreocupado.
Nos saludamos y te dedico la sonrisa más grande que tengo, y me muero porque mi sonrisa en ese momento estuviera junto a la tuya.

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