sábado, 20 de noviembre de 2010

Capítulo catorce: Tú

Y sigo viendote como un imposible, como tu una gigante y yo un simple duendecillo.
Y pasando las noches en vela, esperando una señal, una llamada.
Y esperando a que te acerques y me beses.
Ojalá tenerte fuera tan fácil como cerrar los ojos y verte sonreír.

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